La Biblioteca del Museo de La
Plata nace con él, pues el decreto del 19 de septiembre de 1884, que nombra al
primer Director, establece además que la Biblioteca pública provincial –a
crearse por cuanto la existencia en Buenos Aires había sido entregada al
Gobierno Nacional- se incorpora el Museo general de La Plata, fundados dos días
antes sobre la base del museo antropológico-arqueológico de Moreno.
Pocos días después, el 13 de
octubre de 1884, Moreno donó su biblioteca particular de más de dos mil
volúmenes, que fueron el punto de partida bibliográfica."
La base de la Biblioteca del
Museo estuvo constituida por la donación efectuada por Moreno en octubre de
1884 de su colección de libros y publicaciones periódicas especializadas,
compuesta por unos 2.000 volúmenes, sobre antropología, arqueología, arte
americano, historia, viajes de exploración, paleontología, geología, zoología y
libros de divulgación científica, que había comenzado a formar desde 1872,
cuando ingresó como socio fundador al Instituto Bonaerense de Numismática y
Antigüedades
Para aumentar la colección de la]
biblioteca del Museo eran necesarias muchas publicaciones editadas en el
extranjero que, por su carácter temático especializado, obligaban a considerar
la posibilidad de separación de ambas bibliotecas, la pública provincial de
la del Museo]. Efectivamente, esto ocurrirá el 1 de enero de 1887, en vísperas
del traslado de las colecciones y los libros desde los provisorios salones de
exhibición de la sede del Banco Hipotecario de la ciudad de La Plata, al nuevo
edificio que se construía en el parque de la misma.
Al concluirse el edificio, la biblioteca
se instaló en la planta alta, en lo que es actualmente la sala de etnografía
americana, y funcionó en dicho local hasta la construcción de la sede actual,
en la década del veinte.
Inicialmente, la biblioteca no
fue especializada, por cuanto incluía a la provincial y contaba con un anexo
para las publicaciones oficiales de la Provincia. En 1885, se concretó la
compra de una importante hemeroteca (3.700 piezas) de Antonio Zinni, ya también
una colección de más de 5.600 libros de propiedad de Nicolás Avellaneda. Otra
compra importante (3.200) se efectuó en una subasta de 1886.
Para ese entonces, se disciernen
dos líneas bibliotecológicas: por un lado, la biblioteca general, y por otro,
la biblioteca especializada. A esta situación se puso término en 1887, en que
por decreto se separó la Biblioteca pública de la del Museo, que entonces
centró todo su interés en ciencias naturales e historia americana. La
hemeroteca y los libros de interés no especifico pasaron a la Biblioteca
Pública.
Moreno trabajó incansablemente
para acrecentar la biblioteca; gracias a su empeño y diligencia, obtuvo que se
promulgara en 1888 una ley que otorgaba una partida de diez mil pesos para la
adquisición de libros.
A parte de las compras, la biblioteca fue
recibiendo donaciones. Una de ellas fue la biblioteca histórico-lingüística de
Lafone Quevedo, donada por su esposa; Luis María Torres donó 250 volúmenes y
Carlos Brush, 915 entre libros y folletos. Muchos de los grandes investigadores
del Museo donaron libros y folletos. En época reciente, se destaca la
biblioteca científica de Joaquín Frenguelli, donada por su esposa, Dominga
Bonazzola, poco después del fallecimiento del esposo. Lugar especial en la
recordación merece el legado de Spegazzini, que incluía su biblioteca
especializada"
El primer encargado de la
Biblioteca, el médico canario Dr. Víctor Grau-Bassas, fue contratado recién en
1889 y se desempeñó en ese cargo hasta principios de 1891, debiendo ejercer
simultáneamente como secretario y escribiente; entre ese año y 1897, diversos
empleados se encargaron esporádicamente, y en los ratos libres que les dejaban
sus obligaciones principales, de las tareas de catalogado y mantenimiento del
canje. Entre 1897 y 1903 se contó por primera vez con empleados, como el ruso
Nicolás Illin y el suizo Adolfo Guggi, cuya función específica fue la de
realizar el catálogo, encargarse de los canjes y atender las consultas.
En 1906, con la creación de la
Universidad Nacional de La Plata, el Museo de Ciencias Naturales incorporó
funciones de docencia convirtiéndose en la primera Facultad de Ciencias
Naturales del país.
Desde entonces la Biblioteca
empezó a cumplir un importante rol como elemento de apoyo a las actividades
académicas y científicas en el campo de las Ciencias Naturales tanto para la
comunidad universitaria local como nacional, contribuyendo al logro de los
objetivos de estudio, docencia, investigación y extensión de la Institución en
dicha área.
En 1992 se iniciaron las
gestiones necesarias para comenzar el proceso de informatización de la BFA,
este proceso comenzó en 1994, año en el cual se incorporó la primera
computadora.
Durante 1996, la BFA puso en
marcha el catálogo electrónico, que por ese entonces, solamente se consultaba
en las dependencias de la Biblioteca. El sistema de préstamos informatizado
comenzó a operar en 1997.
En 1997 la Biblioteca adoptó el
nombre "Florentino Ameghino" en honor a la brillante obra y labor
realizada por este ilustre científico en nuestra querida Casa de Estudios.
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| Florentino Ameghino |
En el año 2000 fue puesta en
línea por primera vez la web de la Biblioteca.
En septiembre de 2009 la
Biblioteca inauguró una segunda sede. Ubicada en las dependencias de la
Facultad de Ciencias Naturales y Museo, esta sede concentra la bibliografía más
consultada por los alumnos y docentes para las actividades de grado académico,
las estanterías son de libre acceso lo que permite que se pueda consultar
directamente los libros en los estantes, seleccionar los que son de interés
para los usuarios, consultarlos in situ o retirarlos en préstamo, cuenta con
puestos de lectura confortables, con luz natural y ambiente climatizado.
En septiembre de 2009 la
Biblioteca inauguró una segunda sede. Ubicada en las dependencias de la
Facultad de Ciencias Naturales y Museo
Se encuentran disponibles
computadoras para uso académico, destinadas al acceso de recursos de
información en soportes digitales.
Además se encuentran disponibles
computadoras para uso académico, destinadas al acceso de recursos de
información en soportes digitales, como por ejemplo los libros, revistas y
bases de datos accesibles desde el Portal Biblioteca Electrónica del MINCYT,
así como también a otras colecciones de acceso gratuito ofrecidas desde nuestra
página Web y nuestros catálogos, también es posible acceder a Internet mediante
Wi-Fi.

