En una ciudad donde muchas veces el ritmo cotidiano nos hace
pasar de largo frente a nuestra propia historia, todavía existen personas que
eligen mirar a La Plata con ojos de asombro, de amor y de pertenencia. Y entre
ellas, hay un nombre que desde hace años viene dejando una huella profunda en
la cultura platense: Fabio Scopel.
Este jueves 14 de mayo, Fabio fue reconocido como
personalidad destacada de la cultura de la ciudad de La Plata, en homenaje a
los 15 años de trayectoria junto al querido grupo “Caminando La Plata”. Un
reconocimiento más que merecido para alguien que convirtió la pasión por su
ciudad en una verdadera misión colectiva.
Y quizás lo más emocionante de todo sea recordar cómo comenzó
esta historia.
“Empecé a los 14 años, siendo un niño”, contó Fabio, “que
tenía la necesidad en su espíritu de hacer algo por y para su ciudad”. Esa
frase sola ya alcanza para entender el alma de este proyecto. Porque mientras
muchos adolescentes soñaban con irse lejos, él decidió caminar más profundo las
diagonales, los barrios, las plazas y los rincones olvidados de la ciudad que el
universo —como él mismo dice— le regaló para habitar.
Así nació “Caminando La Plata”: no solamente como un grupo de
recorridos urbanos, sino como un espacio de encuentro entre vecinos, memorias,
historias y afectos. Una manera de volver a mirar la ciudad con otros ojos. De
detenerse frente a una vieja casona, una estación abandonada, un adoquín
gastado o un árbol centenario y entender que ahí también vive parte de quienes
somos.
Durante estos 15 años, Fabio logró algo que no es sencillo:
despertar en miles de platenses el orgullo por su identidad local. Hizo que
muchos descubrieran historias que estaban escondidas a pocas cuadras de sus
casas. Transformó caminatas en viajes emocionales por la memoria de La Plata.
“En lo personal, quien escribe estas líneas, yo, Eduardo
Finocchi, tuve también el privilegio de conocer a Fabio Scopel antes de mi
jubilación como jefe de fotografía de la Cámara de Diputados bonaerense.
Recuerdo con cariño cuando junto a su grupo ‘Caminando La Plata’ visitaron el
histórico Palacio Legislativo. Allí pude fotografiarlos y, al mismo tiempo,
admirar esa pasión genuina con la que recorrían y difundían la historia de
nuestra ciudad. Ver a jóvenes y vecinos emocionarse dentro de aquellos salones
históricos fue una de esas pequeñas postales que uno guarda para siempre en la
memoria.”
Y en tiempos donde todo parece rápido, descartable y fugaz,
“Caminando La Plata” eligió el camino contrario: caminar lento, observar,
escuchar, recordar.
Quizás por eso tanta gente siente que este reconocimiento
también les pertenece un poco. Porque quienes alguna vez participaron de una
recorrida de Fabio saben que no se trata solamente de datos históricos. Hay
algo más. Hay emoción. Hay identidad. Hay una manera muy platense de amar la
ciudad.
Desde este humilde rincón bloguero platense, las
felicitaciones para Fabio Scopel y para toda la comunidad de “Caminando La
Plata”.
Porque mientras existan personas capaces de caminar la ciudad
con memoria y con pasión, La Plata seguirá teniendo alma.
