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Cuando el Obelisco porteño sintió celos del de La Plata

 


 

En La Plata hay quienes aseguran —con media sonrisa y convicción platense— que el primer obelisco no estuvo en la Ciudad de Buenos Aires, sino aquí. Más precisamente, en la esquina de 6 y 50, en pleno casco fundacional. Según esta historia fantástica, fue ese obelisco el que despertó, años más tarde, la envidia del que hoy domina la avenida 9 de Julio.

El dato histórico marca que el Obelisco porteño se inauguró en 1936. La leyenda, en cambio, sostiene que cuatro años antes, La Plata ya había resuelto su propio hito urbano, fiel a su espíritu planificado y a su vocación simbólica. Sin estridencias ni actos oficiales, el obelisco platense habría aparecido una madrugada silenciosa, como si hubiese sido parte del trazado original pensado por Dardo Rocha.

Ubicado en 6 y 50, un cruce natural de circulación y encuentros, el monumento no buscaba imponerse. Era sobrio, geométrico, proporcionado. Un obelisco universitario, podría decirse: más reflexivo que monumental, más pensado para orientar que para deslumbrar.

La historia cuenta que viajeros, arquitectos y funcionarios que pasaban por La Plata se llevaban la imagen grabada. Y que entre ellos hubo quienes, al regresar a Buenos Aires, comenzaron a preguntarse por qué la capital no tenía un símbolo similar. El resto, dicen, es historia conocida.

Así, en esta versión alternativa del pasado, el Obelisco de Buenos Aires nace no solo como celebración urbana, sino también como respuesta. Una respuesta tardía. Porque La Plata ya había llegado antes, como tantas otras veces, con una idea clara y una identidad definida.

Hoy, el obelisco de 6 y 50 no figura mayormente en planos ni guías turísticas. Pero vive en el imaginario local como una picardía cultural, una reivindicación simbólica y una manera elegante de decir que esta ciudad no necesita competir: simplemente sabe quién es.

Y si el Obelisco porteño sigue mirando al cielo, tal vez sea porque, en el fondo, aún intenta alcanzar al de La Plata.

Eduardo Finocchi / 2-2026

 

Ref. El Obelisco de La Plata fue inaugurado el 19 de noviembre de 1932, como parte de la conmemoración del cincuentenario de la fundación de la ciudad.

El Obelisco de Buenos Aires, comenzó la construcción en marzo de 1936 y fue inaugurado el 23 de mayo de 1936, con motivo del cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires.

Conclusión: El obelisco de La Plata (1932) se construyó antes que el de Buenos Aires (1936).

13 y 522 - Tolosa, donde ahora está el Distribuidor P. Benoit

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