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La tragedia del San Blas en Puerto La Plata

 



El 28 de septiembre de 1944, en horas de la madrugada se produjo una catástrofe en el puerto La Plata. A raíz de una explosión en un tanque de combustible, el petrolero San Blas, buque cisterna de 21989 toneladas, cargado con 10.000 toneladas de petróleo y con 30 tripulantes a bordo fue tomado por el fuego rápidamente.

El Santa Cruz con su peligrosa carga de 30.000 toneladas de nafta se encontraba muy cerca y con sus máquinas que estaban paralizadas, debió ser sacado del lugar tirando de sus cabos por una multitud de gente que se prestó a colaborar ante el peligro. El incendio se extinguió al cabo de cinco días.

El San Blas era uno de dos buques gemelos que el gobierno de Estados Unidos mandó a construir en el año 1915 para transporte de carbón, originalmente los buques fueron bautizados como “Ulises” y “Aquiles”; el primero continuó transportando carbón hasta que en el año 1929 fue vendido a una compañía American Tankers Corporation y reconvertido en buque tanque, en 1942 fue comprado por Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) quien le cambia el nombre.

Desde abril de 1942 y hasta el día del accidente el buque realizó varios viajes a Comodoro Rivadavia y también al exterior como por ejemplo a Aruba y Curaçao, siempre transportando petróleo y otros combustibles.

La madrugada de ese 28 de septiembre el barco realizó un viaje desde Comodoro Rivadavia al puerto de La Plata cargado con 9.725 toneladas de combustible líquido y mientras realizaba las maniobras para atracar se escuchó una gran explosión a la que posteriormente le siguieron otras. La magnitud de los estallidos fue tan importante que los habitantes de La Plata, Berisso y Ensenada quedaron totalmente alarmados y las llamas pudieron divisarse desde varios kilómetros a la redonda.

El petróleo que contenía el San Blas se derramó sobre las aguas del Muelle y comenzó a arder inmediatamente lo cual dificultó grandes las tareas de los bomberos y rescatistas. El drama se intensificó ya que otro buque tanque, el Santa Cruz, se encontraba amarrado y cargado de nafta (gasolina) muy cerca del barco siniestrado y las llamas amenazaban con atraparlo, inmediatamente se desarrolló una tarea titánica y valiente por parte de todos los que se acercaron a ayudar, dos remolcadores desde el agua más bomberos, policías y hasta los curiosos desde tierra colaboraron para sacar al Santa Cruz de la zona de peligro.

El fuego se propagó a un conjunto de galpones contiguos al muelle, cuando desprendimientos incandescentes del buque incendiado cayeron por los alrededores conformando un espectáculo dantesco. También fueron víctimas del fuego una carbonera, la casa del cuidador de los depósitos y el almacén naval de YPF donde había guardado pinturas y combustible.



Varios remolcadores que estaban por la zona se movilizaron rápidamente y pudieron retirar de las inmediaciones otros navíos, inclusive algunos de la misma YPF que tenían combustibles en sus bodegas, entre ellos estaban el Aristóbulo del Valle y el Presidente Alcorta, por fortuna la tarde anterior había partido el San Jorge, otro buque tanque de grandes proporciones que estaba amarrado muy cerca de donde se subió el San Blas.

Las explosiones y las llamas continuaron por varios días, el fuego cesó definitivamente el 4 de octubre cuando el buque se partió y se hundió, en esa época aún no existían la espuma y los químicos que hoy se utilizan para contrarrestar el fuego. El saldo final del suceso fue de 15 personas fallecidas entre el personal de aborto y los bomberos encargados de la extinción.



Los restos del San Blas quedaron en el muelle hasta el año 1949. Las causas del accidente fueron adjudicadas al escape de chispas de las chimeneas.

13 y 522 - Tolosa, donde ahora está el Distribuidor P. Benoit

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