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El Princesa, histórico teatro masón que agoniza en La Plata



En diagonal 74 entre 3 y 4 se alza —cada vez más deteriorado— el edificio que albergó al Teatro Princesa, una de las joyas culturales menos conocidas y más olvidadas de la ciudad. Su historia está íntimamente ligada a la inmigración italiana y a los orígenes mismos de La Plata, cuando la comunidad extranjera comenzó a organizarse para sostener la vida social, cultural y solidaria de la nueva capital bonaerense.

El inmueble fue sede de la Asociación Mutual Societá Italiana di Mutuo Soccorso Unione e Fratellanza, fundada el 3 de junio de 1883, una de las instituciones pioneras del mutualismo italiano en el país. Desde allí se brindaba asistencia médica, ayuda económica, contención laboral y educación a los hijos de los inmigrantes que llegaban para trabajar en la construcción de la ciudad.

La obra comenzó en 1884, proyectada y dirigida por el arquitecto Isaaco Villamonte, con un marcado estilo neoclásico. En su interior se destacaba una sala lírica de grandes dimensiones —30 metros de profundidad, 12 de ancho y 10 de alto— que muchos describían como una “Scala de Milán en versión reducida”. Ese espacio fue teatro, salón de bailes multitudinarios y, desde los años 30, también cine.

El Princesa fue durante décadas un punto de encuentro social de enorme relevancia. Allí se realizaban celebraciones patrias, funciones teatrales en italiano, reuniones corales y bailes populares que convocaban a vecinos de toda la provincia. Incluso recibió visitas ilustres, como la del príncipe Humberto de Saboya en 1924, y tuvo como presidente honorario al escritor Edmundo De Amicis.

Huellas de la masonería

La fachada del edificio revela una fuerte simbología masónica: manos entrelazadas, ramas de acacia y laurel y la estrella pentámera, emblemas de fraternidad, igualdad y razón. La presencia de la masonería fue clave en los primeros años de La Plata, con figuras como Pedro Benoit, y también en la vida del Princesa, donde funcionaron talleres, consultorios, cursos de idiomas y formación técnica, cumpliendo un rol educativo y social fundamental.

Del esplendor al abandono

En los años 50 el edificio fue vendido y comenzó una etapa de profundas transformaciones que desvirtuaron su estructura original. El antiguo teatro se convirtió en taller y depósito, se levantó el piso de pinotea y se abrieron accesos para camiones, iniciando un lento pero constante proceso de degradación que aún hoy persiste.

En 2020, el Concejo Deliberante aprobó un proyecto para su puesta en valor, restauración y ampliación, con la intención de recuperar su uso teatral y sumar espacios culturales, salas de exhibición y un bar gastronómico. Sin embargo, a algunos  años de aquel anuncio, el histórico Princesa continúa esperando.

Mientras las promesas se acumulan y los avances no llegan, el antiguo teatro masón permanece cubierto por capas de tiempo y olvido, como si la historia circular de La Plata amenazara con dejarlo allí, en silencio, otros cien años más.

Eduardo Finocchi / 5-2023

https://historiasendiagonal.blogspot.com

13 y 522 - Tolosa, donde ahora está el Distribuidor P. Benoit

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