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Villa Elvira: cuando el sur de La Plata comenzó a latir


Hay barrios que nacen con planos y decretos. 

Y hay otros que nacen lentamente, con pasos de inmigrantes, con tierra recién arada y con sueños que se construyen a mano.

Villa Elvira pertenece a estos últimos. 

El 12 de abril, este rincón del sur platense cumplió 118 años, aunque su historia comenzó mucho antes, cuando la ciudad de La Plata todavía era joven y el horizonte parecía infinito hacia los campos abiertos.

Corría fines del siglo XIX. La Plata, fundada en 1882, crecía con fuerza en su casco urbano, pero más allá de sus avenidas prolijas comenzaban a extenderse tierras aún silenciosas. Allí, donde hoy se cruzan calles y circulan colectivos, había quintas, caminos de tierra y familias recién llegadas buscando una oportunidad.

Muchos de esos primeros pobladores eran inmigrantes italianos.
Quinteros, trabajadores incansables, hombres y mujeres que transformaron el paisaje con huertas, animales y pequeñas viviendas levantadas con esfuerzo. Sin saberlo, estaban escribiendo las primeras páginas de Villa Elvira.

Pero la historia del nombre del barrio tiene también un matiz romántico y casi novelesco.

Elvira Sotés, viuda y heredera de una gran fortuna, mantenía una relación cercana con Samuel Ponsati, un empresario uruguayo que había sido amigo de su difunto esposo y habitué de la familia. Con el paso del tiempo, esa amistad se transformó en amor.

En enero de 1908, Elvira y Samuel se casaron. Y como tantos matrimonios que comienzan una nueva vida, decidieron también emprender un proyecto en común.

Ese mismo año, el flamante matrimonio invirtió en 98 hectáreas de tierras ofrecidas por el Banco Nación, en una zona que hoy podríamos ubicar entre las actuales calles 72 a 80 y de 7 a 122.
La casa de remates que vendía esos terrenos funcionaba en lo que hoy es 120 y 74, un punto que por entonces estaba rodeado de campo abierto.

El 12 de abril de 1908, Ponsati y Sotés adquirieron la mayor parte de esas tierras, todavía sin fraccionar.
Ese acto, que en su momento fue simplemente una operación inmobiliaria, con el paso del tiempo se transformaría en la fecha fundacional de Villa Elvira.

Los años siguientes trajeron el crecimiento.

Las tierras comenzaron a subdividirse, llegaron nuevos pobladores, se trazaron calles, aparecieron almacenes, quintas, talleres… y el barrio empezó a tomar forma.

Curiosamente, Samuel Ponsati y Elvira Sotés nunca se radicaron allí. 

Vivían en Buenos Aires, pero eligieron ese rincón del sur platense como lugar de descanso familiar. Allí construyeron una casa quinta, ubicada en lo que hoy sería 120 y 76.

A esa propiedad la bautizaron con un nombre sencillo y afectuoso: "Villa Elvira"

Con el tiempo, ese nombre dejó de ser solo el de una casa para convertirse en la identidad de todo un barrio.

Hoy, más de un siglo después, Villa Elvira es calles llenas de historia, clubes de barrio, escuelas, vecinos que se conocen de toda la vida y generaciones que crecieron entre sus veredas.

Pero detrás del movimiento cotidiano, todavía late aquella imagen inicial: Los quinteros italianos trabajando la tierra, una pareja apostando por el futuro, y una casa quinta que, sin saberlo, terminaría dando nombre a uno de los barrios más queridos del sur platense.

Así nació Villa Elvira. No de un acto solemne, sino de sueños sembrados en la tierra.

Y como toda semilla bien plantada, sigue creciendo.

EduardoFinocchi / 4-2026   -   https://historiasendiagonal.blogspot.com


13 y 522 - Tolosa, donde ahora está el Distribuidor P. Benoit

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