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| - RECREACIÓN - |
En pleno corazón de La Plata, donde hoy funciona la sede del
Automóvil Club Argentino, existió durante décadas uno de los hoteles más
emblemáticos de la ciudad: el Hotel El Comercio. La esquina de 51 y 9 fue, a
comienzos del siglo XX, un punto de encuentro de viajeros, políticos,
empresarios y figuras internacionales del espectáculo que llegaban a actuar al
entonces Teatro Olimpo, luego convertido en el célebre Teatro Coliseo Podestá.
Por aquellos años, la avenida 51 era una de las arterias más
elegantes de la joven capital bonaerense. Muy cerca convivían cafés, comercios
importantes, edificios públicos y salas teatrales que daban vida a una ciudad
que crecía con aires europeos.
El Hotel El Comercio supo destacarse entre los hospedajes más
importantes de la ciudad. Su ubicación estratégica, a pocos metros del
principal teatro platense, lo convirtió en el alojamiento ideal para artistas y
compañías teatrales que arribaban desde Buenos Aires o Europa.
Según distintas crónicas históricas, por sus habitaciones
pasaron figuras legendarias como el tenor italiano Enrico Caruso, la bailarina
rusa Anna Pavlova y la actriz francesa Sarah Bernhardt, quienes actuaron en el
antiguo Teatro Olimpo.
La Plata, en aquellos años, era una plaza cultural de enorme
prestigio. El teatro local recibía espectáculos internacionales y compañías
líricas de primer nivel, algo poco habitual para una ciudad del interior
argentino.
A pocas cuadras del hotel se encontraba el histórico Teatro
Coliseo Podestá, inaugurado originalmente como Teatro Olimpo. Allí se
presentaban óperas, zarzuelas, obras teatrales y espectáculos musicales que
atraían público de toda la región.
El vínculo entre el teatro y el Hotel El Comercio era
natural: muchos artistas elegían hospedarse cerca de la sala donde actuaban. La
esquina de 51 y 9 llegó a convertirse así en un pequeño epicentro cultural de
la ciudad.
Con el correr de las décadas, el antiguo edificio desapareció
y el paisaje urbano cambió por completo. En su lugar se instaló la sede
platense del Automóvil Club Argentino, reflejando el auge del automóvil y la
modernización urbana de mediados del siglo XX.
La transformación de esa esquina resume también la evolución
de La Plata: de la ciudad elegante de tranvías, teatros y hoteles
tradicionales, a la capital moderna marcada por el crecimiento automotor y los
nuevos edificios institucionales.
Hoy, quienes pasan por 51 y 9 difícilmente imaginen que allí
descansaron algunas de las máximas figuras artísticas del mundo. Sin embargo,
detrás del movimiento cotidiano y del tránsito actual, todavía sobrevive la
memoria de aquella La Plata cultural y cosmopolita que supo recibir a
celebridades internacionales cuando la ciudad apenas comenzaba a escribir su
historia.
La esquina del viejo Hotel El Comercio sigue siendo uno de
esos rincones donde la historia platense permanece escondida a simple vista.
Eduardo Finocchi 5/2026 - https.//historiasendiagonal.blogspot.com
