En el año 2014, cuando el movimiento de cerveza artesanal
comenzaba a crecer con fuerza en la ciudad, un grupo de productores locales
impulsó una idea tan simple como original: crear una cerveza que
representara a La Plata.
Así nació La Platense, una cerveza artesanal impulsada
por la Asociación de Cerveceros Artesanales Platenses, que buscaba algo más que
una bebida: pretendía capturar la identidad de la ciudad en una botella.
Una cerveza elegida por los vecinos
Lo más llamativo del proyecto fue que la cerveza no fue
elegida por expertos, sino por los propios platenses. Cerca de 700 vecinos
participaron de degustaciones y votaciones donde se probaron distintas
variedades experimentales.
Entre las opciones aparecieron sabores poco convencionales,
todos con una impronta local:
- Cerveza
con tomate platense
- Alcaucil
y miel
- Naranja
y lúpulo
- Naranja
con coriandro
- Miel
y tilo
- Rubia
de tilo
Finalmente, la ganadora fue Rubia de Tilo, una
elección que no sorprendió demasiado. El aroma de los tilos forma parte del
paisaje cotidiano de La Plata, especialmente en primavera, cuando las
diagonales y avenidas se llenan de ese perfume tan característico.
El sabor de una ciudad
La "Rubia de Tilo" fue pensada como una cerveza
suave, ligera y aromática.
El tilo se incorporaba en el hervor final, aportando notas florales y un leve
dulzor natural.
Era, en definitiva, una cerveza pensada para ser tan
amable como el clima de una tarde platense bajo los árboles.
Una etiqueta también bien platense
El diseño de la etiqueta también surgió de un concurso. Más
de 50 propuestas participaron, y el diseño ganador fue el que mostraba una
estética clásica, con ilustraciones antiguas y una impronta artesanal que
evocaba las bebidas de otra época.
Incluso las primeras 50 botellas fueron subastadas como
edición especial, y el dinero recaudado fue destinado a colaborar con la
restauración del Centro Cultural Meridiano V, otro símbolo de la identidad
local.
La presentación oficial se realizó en la Estación Provincial de Meridiano V, un lugar cargado de historia y cultura popular. Allí, vecinos, productores y curiosos pudieron probar por primera vez La Platense, la cerveza que buscaba convertirse en un emblema de la ciudad.
En ese momento, La Plata ya comenzaba a consolidarse como uno
de los polos cerveceros artesanales más importantes de la región, con más de 20
productores locales participando del crecimiento del movimiento.
Una cerveza con identidad
La Platense fue más que una cerveza artesanal. Fue un intento
de capturar la esencia de la ciudad: los tilos, las diagonales, los encuentros entre vecinos, y ese espíritu
tranquilo que caracteriza a La Plata.
Hoy, aquella iniciativa queda como una curiosidad histórica y como parte del crecimiento de la cultura cervecera local, pero también como una idea que resume muy bien el espíritu platense: crear algo propio, con identidad, y compartirlo entre vecinos.
Porque, al fin y al cabo, pocas cosas representan mejor a La
Plata que el aroma de los tilos… y una cerveza para disfrutarlo.
Eduardo Finocchi / 4-2026 - https://historiasendiagonal.blogspot.com
