El poeta uruguayo Matías Behety murió a fines del S. XIX en el Hospital de Melchor Romero. La historia de sus restos forma parte de nuestra ciudad.
Nació a mediados del Siglo XIX en Montevideo, Uruguay. Cuando
era niño se mudó junto a su familia a nuestro país, primero vivió en Concepción
del Uruguay y volvió a mudarse, esta vez, a la ciudad de Buenos Aires.
Matías Behety era un niño que siempre tenía un libro en las
manos y no era de jugar con sus amigos.
Asistió al Colegio Nacional de Buenos Aires donde consiguió
una beca y fue compañero de Eduardo Wilde, Victorino de la Plaza y Miguel Cané.
Este último escribió sobre él en “Juvenilia”, un libro de recuerdos
estudiantiles.
Luego empezó a estudiar derecho y se hizo amigo de Leandro
Alem. Conoció a otras figuras como Sarmiento, Mitre y Estrada, quienes lo
caracterizaban como un joven inteligente y excelente orador. Existen distintas
historias respecto a si finalizó o no la carrera de abogado.
El poeta enamorado
El poeta publicó sus primeros escritos en un diario de Buenos
Aires, pero siempre firmaba con un anagrama y nunca con su nombre, por lo que
varios se perdieron. Desde muy joven, se dice que Behety tomaba mucho alcohol
pero que no era algo que afecte su gran inteligencia. En 1871 se hizo cargo del
Boletín Oficial, en plena epidemia por la fiebre amarilla.
Matías formó una amistad con Antonio Lamberti, un periodista
y poeta uruguayo. Behety se enamora perdidamente de María Lamberti, hermana de
su amigo. La joven muere prematuramente y, como consecuencia, Matías empieza a
beber mucho más alcohol y lo llevó a una fuerte depresión. El soneto
“ilusiones” es obra del poeta y parte de él se lo dedicó a su amada María.
Su paso por La Plata
Luego del fallecimiento de su gran amor, Matías es llevado a
la ciudad de La Plata por sus amigos Uzal y Lamberti a vivir a la pensión
ubicada en diagonal 80 llamada “19 de noviembre”. Por no poder pagar el
alojamiento, se mudó a Tolosa.
El dueño de la pensión lo encuentra en grave estado en su
habitación y lo trasladan al hospital de Melchor Romero y fallece a los 36 años
en 1885 de tuberculosis. Sus restos descansaron un tiempo en el cementerio de
Tolosa y fue homenajeado por sus amigos.
De ser el poeta Matías
Behety a convertirse en la momia de La Plata
Una vez inaugurado el cementerio de La Plata, los restos de
los fallecidos que estaban en Tolosa fueron trasladados a la nueva necrópolis.
Nadie apareció para reclamar el cuerpo de Matías Behety, entonces el director
del cementerio decide abrir el cajón y encuentran su cuerpo momificado con sus
ropas intactas. Ante esta situación se exhibió su cuerpo por varios años en la
iglesia del cementerio.
Su amigo Lamberti reconoció el cuerpo de su amigo y empezó a
comunicarse con algunos familiares del poeta.
Sus restos estuvieron un tiempo en un nicho hasta que le
construyeron un hipogeo (ver foto) en el cementerio de La Plata.
Existen algunas teorías respecto a su momificación, varios
sostienen que era por su alto consumo de alcohol y otros que era por la cal que
se le daba por su enfermedad. Su hipogeo es uno de los más visitados del
cementerio. Se llegó a decir que mientras estaba exhibido largaba destellos de
sus dedos, algo que jamás fue comprobado.
Curiosidades de nuestra ciudad de La Plata.
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| El mausoleo que se le construyó a Behety en el Cementerio de La Plata |
Eduardo Finocchi / Italiani.it

