A principios del siglo XX, la ciudad de La Plata vivía un auge cultural y científico. Los diarios locales, siempre atentos a las novedades, comenzaron a publicar inusuales hallazgos: esqueletos humanos de un tamaño descomunal.
Las crónicas describían estos restos como si pertenecieran a una civilización perdida, quizás anterior a los pueblos originarios.
Se hablaba de hombres gigantes, de hasta dos o tres metros, y algunos cronistas afirmaban que sus huesos se encontraban dispersos en parques o bajo las calles recién trazadas.
Las especulaciones se multiplicaron: algunos pensaban en una raza ancestral, otros en una broma macabra.
Sin embargo, con el paso del tiempo, las evidencias nunca fueron confirmadas. No se hallaron pruebas fehacientes, ni estudios arqueológicos sólidos que dieran crédito a estas afirmaciones.
Así, lo que nació como una curiosidad en los periódicos se transformó en uno de los mitos urbanos más persistentes de La Plata.
Hoy, cuando caminamos por sus
avenidas o visitamos los museos, aún queda en el aire esa pregunta sin
resolver: ¿fueron solo un engaño o acaso hubo gigantes en La Plata, cuyos pasos
se perdieron bajo la historia?
Eduardo Finocchi 6/2026 - https://historiasendiagonal.blogspot.com
