A lo largo de su historia, el Museo de Ciencias Naturales de
La Plata ha recibido a investigadores, científicos y visitantes de todas partes
del mundo. Sin embargo, una de las visitas más distinguidas y curiosas ocurrió
el 1 de febrero de 2014, cuando arribó a la ciudad el príncipe
Akishino, integrante de la Familia Imperial del Japón.
Lo llamativo es que la presencia del heredero japonés en La
Plata no respondió únicamente a una actividad protocolar. Durante su breve
estadía de apenas tres días en la Argentina, el príncipe solicitó expresamente
conocer las salas y las valiosas colecciones científicas que atesora el
histórico museo de la Universidad Nacional de La Plata, considerado uno de los
más importantes de América Latina.
Akishino, cuyo nombre es Fumihito, es el segundo hijo del
entonces emperador Akihito y de la emperatriz Michiko. Además de su condición
de miembro de la realeza nipona, posee una sólida trayectoria académica: es
graduado en Zoología por la Universidad de Oxford y obtuvo un doctorado en la
Universidad Nacional de Posgrado de Japón gracias a sus investigaciones sobre
las aves domésticas y su proceso de domesticación.
Acompañado por su esposa, la princesa Kiko, el visitante
recorrió especialmente las salas de Paleontología y Zoología, donde se interesó
por las colecciones de aves, peces y grandes mamíferos fósiles sudamericanos.
Quienes participaron de la recorrida recuerdan que observó las piezas con la
atención de un científico más que con la formalidad de un dignatario.
La pareja imperial fue recibida por autoridades de la
Universidad Nacional de La Plata, entre ellas el vicepresidente del Área
Institucional, Raúl Perdomo; la directora del Museo, Silvia Ametrano; y la
decana de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Alejandra Rumi.
La visita obligó incluso a cerrar el museo al público durante
algunas horas, debido al importante operativo de seguridad que acompañó a la
comitiva japonesa. Pero el acontecimiento dejó una huella especial: por primera
vez, un integrante de la Casa Imperial del Japón recorría los pasillos de esta
emblemática institución platense.
Con el paso de los años, aquel episodio adquirió aún mayor
relevancia histórica. En 2020, tras la abdicación del emperador Akihito y la
asunción de Naruhito, el príncipe Akishino pasó a ocupar el primer lugar en la
línea de sucesión al Trono del Crisantemo, convirtiéndose en el heredero de la
monarquía más antigua del mundo.
Porque, a veces, las historias más sorprendentes de La Plata
no ocurren en los grandes actos oficiales, sino en los silenciosos pasillos de
un museo, donde un príncipe japonés y un grupo de científicos locales
compartieron, por unas horas, la misma fascinación por el conocimiento.
Eduardo Finocchi 6/2026 - https://historiasendiagonal.blogspot.com

