El maestro de música Carlos Bellisomi, hacia principios de este siglo, restauró una verdadera reliquia de la Catderal de La Plata, un órgano tubular que tenía casi cien años de vida, y con él siguió deleitando a los concurrentes al templo mayor de la Ciudad hasta su partida.
Carlos Bellisomi nació en Buenos
Aires el 8 de agosto de 1933. El 5 de junio de 2022, a solo 33 días de cumplir
los 89 años, entró en la inmortalidad.
A los 5 años comenzó a tocar el
piano incentivado por su madre, Hilda Celina Trepichio, quien supo ser
profesora de ese instrumento musical, al tiempo que también se dedicaba a tocar
en los cines de Buenos Aires cuando las películas eran mudas. Maravilloso
trabajo, ¿no?
Siendo alumno de nivel primario,
Carlos fue seleccionado en representación de su colegio para acceder a una beca
destinada a estudiar en la Escuela de Coros y Orquestas fundada por el gran
maestro y compositor Athos Palma.
En el año 1949, con sólo 16 años,
ingresó al Conservatorio Nacional. Tras rendir el examen de ingreso quedó en 5º
año de piano. Allí tuvo el privilegio de contar entre sus profesores a Gilardo
Gilardi, Alberto Ginastera y Juan Francisco Giacobbe, entre otros; todos ellos
grandes maestros de la música y la composición.
Apasionado por el órgano, un día
su madre lo llevó a una iglesia para mostrarle ese instrumento, y se encontró
con una profesora de órgano de apellido Pelizzari, que enseñaba en la ciudad de
La Plata.
Pelizzari le presentó al
sacerdote Ángel Colabella, gran organista y compositor platense, quien tocaba
en la Catedral. Poco después, le impartiría clases de órgano en el templo
central de la capital bonaerense.
Bellisomi trabajó durante 60 años como profesor en la Cátedra de Órgano
en el Conservatorio “Gilardo Gilardi”,
jubilándose en 2019.
Promediaba el mes de agosto de
2021, y el maestro Carlos Bellisomi me relató, apasionadamente, la historia del
primer órgano, explicándome que tenía 1.500 tubos y que había sido adquirido en
1903, prácticamente 120 años atrás.
En ese momento, esa verdadera
reliquia se encontraba en el Museo de la Catedral. Había tocado con ese
instrumento por última vez en 1967, acompañado por dos cantantes del Teatro
Colón.
Entre los años 2001 y 2002,
Carlos reparó el nuevo órgano rescatando piezas del antiguo, como los 1.500
tubos, la turbina y el fuelle. Además, con el apoyo de Ruíz Díaz y monseñor
Aguer comenzó el proceso de restauración.
Desde entonces, el gran maestro
Bellisomi, a sus 88 años de edad y junto a su discípula Silvia Abiuso, le dio
vida al gran órgano tubular Walcker de 1.500 tubos del año 1903 -su «Catedral
Gótica», como lo llamaba-, brindando conciertos a la comunidad todos los días
miércoles a las cinco y media de la tarde, en el templo mayor.
«Falleció a los 88 años de edad, en coincidencia con las 88 teclas de
los pianos que tanto amaba»
El artista, director, músico y
letrista Nicolás Isasi, en su página web, le dedicó una hermosa nota a Carlos
Bellisomi el día que hubiese cumplido 89 años, es decir, el 8 de agosto de
2022.
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