Pero lo que pocos saben que es
una Columna Romana, un verdadero pedazo de historia antigua en medio de la
ciudad moderna. Cuando llegó, en 1955, se instaló en la intersección de la
Avenida del Libertador con la Avenida Luis María Campos.
Su origen
La columna proviene del Foro
Romano, el centro cívico y político de la antigua Roma. Es un testimonio
directo del arte y la arquitectura romanos clásicos, con más de 2.000 años de
antigüedad y que llegó a Buenos Aires donada por la Alcaldía de Roma en 1955
como un gesto cultural y de hermanamiento entre ambas ciudades como
agradecimiento de Italia a la Argentina por haber recibido a tantos inmigrantes
italianos.
Como valor histórico y cultural,
es una de las piezas más antiguas que se conservan en la ciudad, y su presencia
permite a los porteños y visitantes conectarse simbólicamente con la Roma
antigua sin salir de Buenos Aires.
Se trata de una columna clásica,
de mármol, que además de su ilustre procedencia, cuenta con detalles que la
hacen única: es de mármol, mide 1,9 metros de altura y 55 centímetros de diámetro.
Actualmente, su cuidado está a cargo de la Asociación Romana y de Lazio en
Argentina, lo que refuerza su importancia cultural.
Es, sin duda, una de las piezas
históricas más antiguas y valiosas que residen en el país en la actualidad y que
refleja el estilo arquitectónico romano: proporciones equilibradas, detalles de
cantería fina, y una base sólida que le permitió llegar casi intacta hasta
nuestros días. Actualmente, se encuentra en la plazoleta entre las avenidas Del
Libertador y Luis María Campos, en el barrio de Palermo.
Eduardo Finocchi / 10-2025

