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| Monumento a Pedro Benoit en los jardines de la Municipalidad de La Plata |
La ciudad de La Plata, diseñada con precisión geométrica y espíritu racionalista, también dio lugar a una de las leyendas más intrigantes de su historia: la que asegura que su creador, el ingeniero Pedro Benoit, era nieto del rey francés Luis XVI y de María Antonieta.
Según el
mito, el padre de Benoit, Pierre Benoit, habría sido en realidad Luis XVII, el
delfín de Francia que oficialmente murió prisionero a los 10 años durante la
Revolución Francesa. La versión alternativa sostiene que el niño escapó, vivió
bajo identidad falsa y llegó a Sudamérica, pasando finalmente por Buenos Aires,
donde llevó una vida marcada por el hermetismo y las contradicciones sobre su
origen.
Durante
décadas, descendientes de la familia Benoit insistieron en esta posibilidad y promovieron
nuevas investigaciones. Sin embargo, estudios de ADN realizados en el año 2000
en universidades europeas compararon restos atribuidos a Luis XVII con material
genético de María Antonieta y confirmaron la versión histórica: el niño murió
en París en 1795.
Así, aunque
la ciencia cerró el caso, la leyenda persiste como una curiosidad fascinante
que suma misterio al origen de una de las ciudades más singulares de la
Argentina.
