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El Árbol del Llanto: la misteriosa historia del eucalipto que hizo temblar al Bosque de La Plata


Por décadas, los platenses hablaron de un árbol que lloraba en las noches. Un viejo eucalipto del Bosque se convirtió, a comienzos del siglo XX, en escenario de una de las leyendas urbanas más fascinantes de la ciudad.

En la joven ciudad de La Plata, donde la modernidad convivía con enormes espacios verdes y extensos montes de eucaliptos, surgió a principios de 1903 una historia que captó la atención de vecinos, periodistas y curiosos: la del llamado "Árbol del Llanto", también conocido como "El Eucaliptus Misterioso".

Todo comenzó cuando algunas personas aseguraron escuchar, especialmente durante la noche, extraños sonidos que provenían de un enorme eucalipto ubicado en el Bosque. Quienes se acercaban al lugar afirmaban que el árbol emitía lamentos y quejidos semejantes a un llanto humano. La noticia se propagó rápidamente y no tardó en atraer a decenas de vecinos que, movidos por la curiosidad, acudían para comprobar el fenómeno.

Las antiguas publicaciones de la época muestran escenas sorprendentes: grupos enteros rodeando el árbol, apoyando el oído sobre su tronco para escuchar aquellos misteriosos gemidos. Una de esas revistas ilustradas tituló la crónica como "La Plata - El Eucaliptus Misterioso", acompañándola con fotografías de los curiosos que se congregaban en el lugar.

Como ocurre con casi todas las leyendas populares, pronto apareció una explicación sobrenatural. La versión más difundida sostenía que al pie del árbol se había suicidado un joven militar, identificado por algunos relatos como el teniente Eduardo Basco, víctima de un amor imposible. Desde entonces, su alma habría quedado atrapada entre las raíces del eucalipto, manifestándose a través de aquellos lamentos que tanto impresionaban a quienes los escuchaban.

La historia fue creciendo con el paso de los días. Algunos aseguraban que sobre la corteza del árbol habían aparecido signos extraños y números cabalísticos; otros juraban haber sentido una presencia inexplicable al acercarse al lugar. El "Árbol del Llanto" se convirtió así en uno de los primeros grandes misterios urbanos de la capital bonaerense.

Sin embargo, la realidad parecía ser mucho menos sobrenatural. parece que el eucalipto se encontraba dentro de un corral donde había vacas y caballos, y los extraños sonidos eran provocados por el roce constante de una gran rama contra el tronco, movimiento que el viento amplificaba produciendo un efecto similar a un gemido.

La tradición oral conserva una anécdota que terminó por desmitificar el episodio. Cansado de que la multitud dañara los alambrados y los postes del corral para acercarse al árbol, el cuidador del lugar habría exclamado:

"El árbol no va a llorar más".

Acto seguido, cortó la rama que producía los roces. Desde ese día, los misteriosos lamentos desaparecieron y el famoso eucalipto dejó de ser noticia. Pero la leyenda ya había echado raíces en la memoria colectiva de los platenses.

Quizás el viejo eucalipto nunca haya llorado. Quizás solo fue el viento jugando entre sus ramas. Pero durante un tiempo, en aquella época platense, a comienzos del siglo XX, cientos de personas estuvieron convencidas de que, en algún rincón del Bosque, un árbol guardaba el alma de un hombre y dejaba escapar su dolor en forma de un eterno lamento.

Eduardo Finocchi  6/2026   -  https://historiasendiagonal.blogspot.com

13 y 522 - Tolosa, donde ahora está el Distribuidor P. Benoit

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