Una decisión política que cambió para siempre el mapa de la región.
La historia de la Región Capital bonaerense tiene un capítulo que marcó un antes y un después. Hasta mediados de 1957, Berisso y Ensenada formaban parte del Partido de La Plata, compartiendo una misma administración municipal. Sin embargo, una decisión tomada durante el gobierno de facto surgido tras el golpe de Estado de 1955 modificó definitivamente esa realidad.
En abril de 1957, mediante un decreto-ley del interventor federal de la provincia de Buenos Aires, se dispuso la separación de ambas localidades costeras del Partido de La Plata, otorgándoles autonomía administrativa y dando origen a dos municipios independientes.
La autonomía de Berisso y Ensenada no fue una idea nueva. Ya en 1929 había existido un proyecto para crear un único municipio que reuniera a ambas localidades, pero la iniciativa no logró avanzar en la Cámara de Diputados de la provincia.
Durante las décadas siguientes surgieron nuevas propuestas, aunque ninguna consiguió prosperar. La situación cambió radicalmente después de la denominada Revolución Libertadora, que derrocó al presidente Juan Domingo Perón en septiembre de 1955.
La creación de los nuevos municipios respondió a una combinación de factores políticos y sociales.
Diversos historiadores sostienen que el gobierno militar veía en la división una forma de reducir el peso electoral del peronismo en una región donde el movimiento tenía una fuerte presencia entre los trabajadores del puerto, los frigoríficos, la industria y la Destilería de YPF, especialmente con vistas a las elecciones previstas para 1957 y 1958.
También se interpreta que la medida buscaba mejorar la deteriorada imagen de la Armada Argentina, muy cuestionada por su actuación durante los enfrentamientos de septiembre de 1955. En aquellos días, unidades navales atacaron la zona de Isla Santiago, bombardearon el Barrio Campamento y llegaron a amenazar con destruir la Destilería YPF, hechos que dejaron una profunda huella en la memoria de los vecinos.
Pero la autonomía no fue solamente una decisión tomada desde el poder.
Durante 1956 comenzaron a organizarse en Berisso y Ensenada diversas instituciones, comerciantes, trabajadores, profesionales y vecinos que impulsaron el reclamo mediante la creación de las A diferencia de los intentos anteriores, esta vez el movimiento nació desde la propia sociedad civil, que entendía que cada ciudad poseía una identidad, una realidad económica y necesidades administrativas propias que justificaban contar con gobiernos municipales independientes.
La autonomía comenzó a hacerse efectiva en julio de 1957, cuando el gobierno interventor designó a los primeros comisionados municipales de Berisso y Ensenada.
Las designaciones surgieron de las nóminas propuestas por las Comisiones Populares, que habían desempeñado un papel fundamental durante todo el proceso.
Con ello quedó formalmente concluida una etapa iniciada décadas atrás y comenzó una nueva historia para ambas ciudades.
La separación modificó profundamente la organización territorial de la región.
La Plata dejó de extender su jurisdicción hasta el Río de la Plata y perdió la administración directa de dos centros estratégicos para la economía provincial: el Puerto La Plata, la Destilería YPF, los frigoríficos y buena parte de la actividad industrial y portuaria.
Desde entonces, La Plata, Berisso y Ensenada comenzaron a recorrer caminos institucionales propios, aunque mantuvieron una estrecha integración económica, educativa, laboral y cultural que aún hoy caracteriza a la llamada Región Capital.
Más de seis décadas después, la autonomía de Berisso y Ensenada continúa siendo motivo de análisis entre historiadores y especialistas.
Mientras algunos destacan que permitió fortalecer las identidades locales y acercar la administración a los vecinos, otros sostienen que la decisión estuvo condicionada por los intereses políticos del gobierno militar de la época.
Lo cierto es que aquel decreto de 1957 cambió para siempre el mapa bonaerense y constituye uno de los acontecimientos políticos más trascendentes de la historia de nuestra región.
¿Sabías que hasta 1957 Berisso y Ensenada pertenecían al Partido de La Plata? Este episodio demuestra cómo las decisiones políticas pueden transformar no solo los límites geográficos, sino también la identidad y el destino de las ciudades.
©Eduardo Finocchi - 7/2026

