Al igual que su "hermano
mayor" la fachada se encuentra dividida en tres partes diferenciadas por
sus materiales y tipo de abertura:
Un zócalo revestido en piedra de
dos niveles. En el hotel marplatense se compone de una planta baja para locales
comerciales y un primera planta de acceso y uso social. En el Hotel Provincial
de La Plata esta planta baja cambia el uso, en este caso es de servicio, y el
acceso si se encuentra en un primer piso a donde se llega por una imponente
escalinata y rampa para el acceso vehícular que son en su conjunto un elemento
fundamental en la composición de la fachada. En ambos casos las aberturas de
esta planta pública son las de mayor tamaño y se distinguen por ser de arco de
medio punto.
Sobre este basamento se encuentran,
en ambos casos las plantas de habitaciones para alojamiento. Su tratamiento de
de ladrillo visto, con pilastras de piedra y su carpintería es ortogonal.
El remate consta de una mansarda
de pizarra con aberturas también ortogonales.
El Hotel platense, por no contar
con un empalzamiento tan abieto como el de Mar de Plata, es retirado de las
líneas municipales correspondientes dejando lugar para el desarrollo generoso
de la escalinata y rampa de acceso y para puequeños jardines laterales. Hoy
desgraciadamente el edificio fue “apresado” tras una reja que no guarda ninguna
relación con su arquitectura, conformando un conjunto ridículo.
El Hotel Provincial Comenzó a construirse durante la gobernación de Domingo Mercante, a partir de la demanda de alojamiento por parte de legisladores y otros funcionarios gubernamentales y concluyó en 1952, cuando ya estaba al frente de la administración bonaerense Carlos Aloé.
En la actualidad
En 1982, después de numerosos intentos frustrados por reactivarlo, fue vendido al Estado nacional.
La Cámara de Diputados de la Provincia en una de sus sesiones del 2015 aprobó la ley que lo declaró Patrimonio Arquitectónico y Cultural.
Desde entonces, sus elegantes habitaciones albergan los
despachos oficiales de la sede local de la Justicia Federal. La iniciativa
apunta, en tal sentido, a frenar las intervenciones que puedan ir contra las
características arquitectónicas originales.
